lunes 31 de agosto de 2009
martes 11 de agosto de 2009
Modo imperativo
Tienes que...
Tienes que...
¡Debes! ¡Debes!
Tienes que...
Tienes que...
Deberías...
¡Debes!
domingo 26 de julio de 2009
miércoles 15 de julio de 2009
Líneas a la vida de mi padre
BSO: Mad World, versión de Gary Jules.
¿Qué fue de ti? ¿Qué fue de ese espíritu libre que volaba alto, alto, alto y se elevaba por encima de las nubes? ¿Por qué te dejaste caer bajo, bajo, bajo como gota de lluvia que choca contra el suelo que todos pisan y en el que pocos reparan?
¿Qué fue de esa alma tan cargada de emociones, tan intensa, tan llena de vida? ¿Por qué, maldita sea, se desvanece tu esencia? ¿Por qué te consumes cual cigarro abandonado a la suerte del cenicero? ¿No queda en ti ya ni un ápice de la fuerza del Ave cuyo nombre rima con el tuyo?
Tus ojos aún no han visto cinco décadas y, sin embargo, de su brillo mate se desprende la tristeza de un otoño octogenario. Acepta, pues, estas líneas como un obsequio; como una invitación vuelta a la vida que reposa adormecida en tus entrañas.
lunes 22 de junio de 2009
martes 9 de junio de 2009
martes 2 de junio de 2009
Estigmas de amor
Eres la comidilla del portal. No vales nada. Eres una inútil. Tu secreto mudo habla y se filtra a través de las paredes, pero nadie dice nada porque lo que no se nombra, no existe. ¿Es que no sabes hacer nada bien? ¡Inútil! Y los secretos están mejor guardados.
Ver, sufrir y callar. ¿Es eso lo que te enseñaron? No eres más que un estorbo. ¿Toda la vida cargando contigo y es así como me lo pagas? ¿Por qué dejas que te crucifique? Ver, sufrir y callar, tu lema. El mantra que te repites incansablemente cada vez que su aliento etílico te abofetea las mejillas. Ésas que una vez fueron tan rosadas y que te daban un toque de eterna belleza juvenil. La envidia del barrio, eran.
¡Mírame a la cara cuando te hablo! Ya no sonríes. Tampoco lloras. Llevas con entereza tu corona de espinas. Pones los brazos en cruz y soportas el dolor de los clavos. Uno por cada vez que sus caricias torpes y su mirada desenfocada recorren tu cuerpo sin permiso. Uno por cada beso arrebatado, que escuece como el vinagre. ¡Eres mía! ¿Te enteras? ¡Eres mía y me debes un respeto!
Y quieres gritar. Gritas en silencio. No te oigo, pero sí te siento. Te siento cuando nos cruzamos en el portal. Te siento cuando bajo a por el correo o cuando coincidimos en el ascensor. Tu saludo tímido y tu cabeza gacha te delatan. Y ese estigma mal disimulado por una capa extra de maquillaje habla por ti tan alto y tan claro que ensordecen mis tímpanos de pura impotencia.
¡Defiéndete, mujer! Defiéndete antes de que los cielos se abran y se rasguen las vestiduras del templo. Defiéndete antes de que sea tarde, pues no habrá para ti resurrección posible.
Ver, sufrir y callar. ¿Es eso lo que te enseñaron? No eres más que un estorbo. ¿Toda la vida cargando contigo y es así como me lo pagas? ¿Por qué dejas que te crucifique? Ver, sufrir y callar, tu lema. El mantra que te repites incansablemente cada vez que su aliento etílico te abofetea las mejillas. Ésas que una vez fueron tan rosadas y que te daban un toque de eterna belleza juvenil. La envidia del barrio, eran.
¡Mírame a la cara cuando te hablo! Ya no sonríes. Tampoco lloras. Llevas con entereza tu corona de espinas. Pones los brazos en cruz y soportas el dolor de los clavos. Uno por cada vez que sus caricias torpes y su mirada desenfocada recorren tu cuerpo sin permiso. Uno por cada beso arrebatado, que escuece como el vinagre. ¡Eres mía! ¿Te enteras? ¡Eres mía y me debes un respeto!
Y quieres gritar. Gritas en silencio. No te oigo, pero sí te siento. Te siento cuando nos cruzamos en el portal. Te siento cuando bajo a por el correo o cuando coincidimos en el ascensor. Tu saludo tímido y tu cabeza gacha te delatan. Y ese estigma mal disimulado por una capa extra de maquillaje habla por ti tan alto y tan claro que ensordecen mis tímpanos de pura impotencia.
¡Defiéndete, mujer! Defiéndete antes de que los cielos se abran y se rasguen las vestiduras del templo. Defiéndete antes de que sea tarde, pues no habrá para ti resurrección posible.
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